Menú

Castilla y León - El Viaje

Voz del Horizonte Infinito. Soy el silencio de mis páramos infinitos, la fuerza del Duero que vertebra mis provincias y el frío aire del Moncayo y los Picos que forjaron tu carácter. Durante siglos, he sido el granero que alimentó sueños y naciones, entregándolo todo mientras mi tierra se deshabitaba, mis ríos perdían su caudal y mis bosques de encinas y robles sufrían el rigor de un clima cada vez más extremo.
 
Hoy te hablo, y aunque parezco eterna y de piedra, soy el corazón de una tierra que siente la herida de la despoblación y el abandono. Mis campos ya no pueden absorber más olvido y mi agua, ese tesoro que baja de las cumbres, se vuelve cada vez más frágil. No me mires como un mapa de pueblos vacíos; mírame como la madre noble que te dio nombre y que hoy necesita que tú también la defiendas.
 
En cada rincón de mis provincias, bajo el cielo más ancho de la península, ya hay manos que han dado el paso. Pero no caminamos solos. Llevamos con nosotros la memoria de nuestros antepasados, aquellos que con manos curtidas por el frío amaron este suelo y ya han partido. Ellos ahora son parte de mi arcilla y su esfuerzo resuena en el viento que peina el cereal. Honramos su legado cuidando lo que ellos protegieron con tanto sacrificio.
 
Fui la cuna de reyes y hoy te pido que seas el guardián de tu propia tierra. Si me cuidas, yo seguiré siendo tu refugio. ¿Estás list@ para dejar de ser habitante y convertirte en el caballero que esta tierra noble necesita?